Jessie Tate no podía ocultar la máxima admiración y el respeto escritos en su rostro.
El Jefe Instructor del Campamento de Espada había dejado un verdadero legado en la fuerza militar, era una leyenda viviente.
Entonces, Chris Leo tembló ligeramente y preguntó: "¿Qué? ¿Un Jefe Instructor podría llegar a ocupar el puesto de Sénior en la fuerza militar? ¿Hablas en serio?".
"No hay duda de ello. ¿Quién más tendría derecho a serlo si no fuera él?", lamentó Jessie.
Chris tomó un profundo respiro