Capítulo 8: Furia
El lugar estaba ardiendo en esos momentos y el aire ya quemaba.
- Cof… cof… vamos por favor, ¡resiste, no te duermas! – suplicaba una niña mientras trataba de caminar mientras cargaba a su amigo.
- N… no… cof… cof… no puedo… sálvate tú… déjame…
- No lo haré, Luciano resiste – gritaba la pequeña mientras tomaba uno de los brazos de su amigo y lo pasaba por sus hombros para obligarlo a ponerse de pie y comenzar a andar.
El fuego y el humo se estaban extendiendo rápidamente por to