—No. No, ehm, no puedo.
Me atrevo a mirar por encima del hombro. Tal como esperaba, Olivia sigue exactamente donde estaba, observando toda la interacción con los brazos cruzados.
—Escucha, Laurie —continuo— Los primos son como hermanos. Alex y Rio son como tus hermanos ahora. Y Hannah también. Podrás jugar con ella cuando crezca.
—Eso no es verdad. Ellos se quedarán aquí y yo volveré a casa, en Delton. Quiero un hermano que viva en mi casa. ¿Por qué tú no puedes darme uno?
Porque Olivia me o