El resplandor de las velas danzaba sobre la superficie de las copas de vino. Un suave murmullo de jazz sonaba bajo el tintinear de los cubiertos y las conversaciones susurradas a su alrededor.
Katherine miraba el nombre como si no fuera real.
Kingsley.
Todo a su alrededor se apagó.
Ese nombre, solo el nombre, era un detonante. Una avalancha de recuerdos. Un golpe en las costillas. Un amargo vacío floreciendo en su estómago. La forma suave en que alguna vez dijo su nombre. Las noches en que ella