El aire de la mañana era fresco mientras el pueblo desaparecía detrás de ellas. Su taxi avanzaba suavemente por el largo y sinuoso camino que se internaba cada vez más en el campo, donde los árboles se alzaban altos como guardianes silenciosos, sus hojas susurrando bajo un viento que olía a pino y tierra húmeda.
Katherine estaba sentada junto a la ventana, con la mejilla apoyada en la palma de la mano, observando cómo el paisaje se desplegaba como las páginas de un libro olvidado. Llevaba un su