El viaje en taxi desde el aeropuerto hasta Brooklyn se sintió más largo de lo que debería haber sido. Katherine estaba sentada junto a la ventana, mirando al vacío mientras las calles familiares pasaban borrosas. No había vuelto allí en años. No desde que su vida cambió. No desde que se convirtió en la señora Kingsley Rowe. Y ahora, no desde que dejó de ser ella misma.
La ciudad se veía igual, pero todo dentro de ella había cambiado. Ya no se sentía como ella misma. O tal vez estaba empezando a