Pero no solo era Mercedes la que quería hablar todo el tiempo, o la que le quería decir al hombre frente a ella lo triste que había sido su vida, por supuesto que también quería escuchar al hombre que tenía frente ahí, en una silla de ruedas, había tanto que quería preguntar como por ejemplo; ¿cómo llegó hasta esa silla de ruedas? ¿Tuvo un accidente que lo hacía llenar sus ojos de lágrimas de la misma manera en que se llenaban de odio? ¿Por qué había insistido tanto en ella? ¿Por qué ella y su