Mundo de ficçãoIniciar sessãoTras citar las palabras de David, Alastor sintió como la bilis comenzaba a subir por su garganta, recordaba esa noche a tal grado que aún podía sentir como la ira, el miedo y la impotencia le destrozaban el alma.
–Sus palabras me enfurecieron, así que maté a David con mis propias manos apenas y terminó de hablar –dijo Alastor sentándose nuevamente en el sillón –Me sentía un fracaso, y sin duda, terriblemen







