Capítulo 76: Por fin.
El resto del día, la casa del alfa se vio envuelta por el caos, pues entre el ir y venir de la gente y de los gritos autoritarios de Elizabeth, nadie pudo tomarse ni si quiera un segundo para descansar, sin embargo, el esfuerzo de la loba fue recompensado, pues a las siete en punto, todo estaba listo.
A las orillas del estanque de Loto, todo estaba preparado para la ceremonia. El lugar había sido decorado de manera sencilla y mágica, tal y como Ella lo había especificado, con flores y algunas l