― ¡Dante! ―exclamó Anna de repente a la vez que se incorporaba bruscamente en la cama
― ¿Anna? ¿Qué sucede? ―preguntó Gabrielle apresurándose a acercarse a ella
―Gabrielle… ―susurró Anna dirigiendo su mirada hacia su amiga ― ¿Qué…? ¿Qué hora es? ―
―Son las once ―dijo Gabrielle ― Anna, ¿qué sucede? ―preguntó al ver que su amiga jadeaba y se apretaba el pecho con una mano
―N-No lo sé, Gabrielle… A-Algo está mal… Me duele el pecho ―dijo Anna con lágrimas en los ojos
Algo inquieta, Gabrielle dirigi