Capítulo 50: Buena suerte.
Al llegar al portón principal, Dante se estacionó junto a su propia camioneta, la cual, estaba estacionada frente la casa de juntas, donde fueron recibidos por Gino y Naoki.
―Buenos días, señorita Anna ―la saludó Naoki tras abrirle la puerta del auto
―Buenos días Naoki ―lo saludó Anna alegremente antes de guiarlo a la casa de juntas, la cual, tenía abierta la puerta corrediza que estaba junto al comedor ― ¿Cómo te sientes? ―
―Emocionado ―dijo el hombre con una sonrisa ―No puedo esperar para pode