Capítulo 4: Visita inesperada.
Cuando Dante terminó su relato, todos en el despacho guardaron silencio y se sumergieron en sus pensamientos para poder procesar la información dicha.
Por su parte, Lysander observaba atentamente la reacción de Félix, cuyos ojos, usualmente azules, en ese momento desprendían un llamativo color rojizo, lo que le indicaba que Fotios, arañaba la superficie.
―No puedo creerlo ―dijo Félix en un débil susurro a la vez que colocaba sus manos detrás de su nuca y echaba su cabeza hacia atrás ―El alfa Al