Sin distraerse más, ambos se transformaron y corrieron por la misma dirección por la que Damon y Fotios habían llegado.
Gracias a su velocidad y a que Damon conocía el bosque, no les tomó mucho tiempo llegar a los límites, por lo que, sin abandonar su cubierta, Damon los guio hacia el norte del territorio.
Durante largo rato, corrieron en medio del silencio, uno que preocupó Amara.
Estaban en medio de una invasión, lo cual, generaba pánico y desesperación.
Al sur del territorio, pese a que se h