Capítulo 36: Una manada sin alfa.
En la cama, a pesar de que dormía, Ares sollozaba hecho un ovillo en el lugar en el que usualmente Alastor dormía, mientras que Zinerva, intentaba consolarlo.
―Te quedaste dormida en tu armario, Dante te cambió y te trajo aquí junto con Ares ―le explicó Iva limpiando su frente, pues la joven, había estado sudando debido a su sueño
Aturdida, Anna dirigió su mirada hacia su ropa.
Ya no llevaba su uniforme de diario, ahora, llevaba aquel que hacía juego con el de Dante.
―Como no tienes el uniforme