Capítulo 74. Sincericidio-fobia.
Arleth.
—Siendo honesta, creí que se vería diferente— le digo a Valentín luego de deslizar el dedo por el contorno de su cabeza. —Si lo hacemos hacia la derecha, probablemente…
—Basta de peinados— me quita la peineta mirándose en el espejo que sostengo para luego alzar las cejas en mi dirección. —¿En serio?
—Te queda bien.
—Me veo como el dictador Alemán, que no voy a mencionar porque mi madre lo odia— termina bajando la voz. Suelto mi risa y le muestro la silla cuando al fin se puede