Capítulo 25. Clubes de lectura.
Gavrel.
—Te dije que no lo volvieras a intentar— su espalda no alcanza a tocar la pared cuando me esquiva, saliendo en mi espalda.
—Basta de juegos— respira en una serie de tres repeticiones, poniendo distancia entre los dos. —Soy amable por naturaleza, pero rebasas todo —escupe por lo bajo. —Lo poco que sé de tí es que un caballero no eres, pero un malnacido redundante tampoco.
—Yo también pensaba eso. Pero son manías que uno imita al juntarse con...personalidades volátiles —le devuelvo sin