Después de limpiar a Liam con delicadeza y cuidado, su chico ni siquiera había despertado. Ahora lo acurrucaba en sus brazos, sintiendo cómo su respiración era plácida y tranquila, pero por alguna razón, él no podía conciliar el sueño. Tenía tantas cosas rondando en su mente; lamentaba haber presionado a Liam para que respondiera la llamada de su padre, lo que había causado esta crisis de ansiedad. Esto lo llevaba a otra de sus más claras preocupaciones: la condición médica y mental de Liam. Te