Esa noche, David llegó puntual a recoger a Liam. Al verlo, su corazón dio un vuelco. Liam lucía un conjunto sastre de chaqueta y pantalón vino tinto, pero le dio un toque casual con una camiseta interior básica de color negro. Se veía perfecto, elegante como siempre, pero esta vez era diferente; se veía tan relajado y feliz. David solo esperaba que, después de la cena y la conversación de hoy, siguiera viéndose igual. Había asuntos importantes que tratar antes de seguir adelante, y no podían po