Cuatro días habían pasado desde que dejo el departamento de Taylor y solo habían podido hablar un par de veces, extrañaba a su Daddy como loco, pero entre el apretado horario de trabajo de Taylor, sus clases y los entrenamientos casi nunca les quedaba tiempo para hablar, así que, aunque a Taylor no le gustaba que se fuera a la cama tarde, era el único momento que tenían para conversar tranquilos, la noche anterior la charla había terminado a las doce y en cuanto cerro los ojos Taylor se apodero