Se levantó y rápidamente empezó a desvestirse ante la mirada hambrienta y lujuriosa de esos ojos gatunos color avellana. después de que se había dado la vuelta sobre su espalda. se sentía jodidamente bien ver los ojos de adoración de su niño puestos sobre su cuerpo desnudo, recorriéndolo con tal cuidado como si intentara memorizar cada parte de él, el chico aprisionó su labio inferior entre sus dientes en una muestra de deseo.
_ puedo ver que te gusta lo que ves
El chico le dio un asentimiento