Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 33
¿Y qué le iba a hacer, si ese hombre llegaba así de la nada y después de todo ese tiempo le pedía perdón llorando? Se le cayó el alma a los pies a la Watanabe. Que sí, que era terca y a veces demasiado dura y poco emocional, pero este era su amor desde hacía años y verlo de ese modo, la rompió.Le tocaba la cara tratando de limpiar las lágrimas que caían en torrente y lo arrullaba como a un niño contra ella, a pesar de la diferencia de envergadura. Ran, tan alto






