CAPITULO X
UN HEREDERO REAL EN LA RED
Wallis sentada ante el ventanal de su alcoba tomaba el té de la tarde, en su taza Royal Albert, con toda la parsimonia de que era capaz, a fin de convertirlo en un ritual sagrado para ella. La lluvia caía con fuerza golpeando los cristales de la ventana y las calles aparecían vacías. El bizcocho con pasas descansaba ignorado en la bandeja, bordeado por las flores pintadas en la porcelana inglesa, y apenas un pequeño mordisco dejaba entrever que había sido p