-20-

En silencio, Elliot conducía rumbo a su ático para dejar a Patryce.

Éste, con la mirada fija en el salpicadero, parecía estar en shock.

Elliot, siendo cuidadoso, soltó una mano del volante y la posó en su muslo.

Patryce sufrió un sobresalto y giró la cabeza para mirarle.

-¿Estás bien?- se preocupó Elliot.

El joven tragó saliva.

-¿Viste...viste lo...lo mismo que yo?- preguntó titubeante.

-¿El qué?- se hizo el tonto Elliot.

-Le...le cambió la cara y...y los ojos le...brillaron y...-

Elliot miró q
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App