El trayecto hasta casa fue silencioso. Me duché rápido y elegí un vestido oscuro sencillo, elegante pero discreto. No debería llamar demasiado la atención, está noche es para los brujos. Me miré al espejo una última vez, toqué mi vientre abultado, con este vestido el embarazo casi no se nota, solo espero que no pregunten nada, Graham no debió pedirme estar ahí, a los brujos no les gustan las mentiras y son buenos sabiendo cuando las haces. Tomé mis cosas y regresé a la casa de la manada, Kassid