—Aceptó demasiado rápido —mencionó Collin al cerrar la puerta de la oficina.
Graham dejó escapar un largo suspiro mientras se apoyaba sobre el escritorio.
—Lo sé.
—Está planeando algo, estoy seguro que nos volvimos enemigos desde que cancelaste aquel trato con ellos.
—Yo también, pero no podemos tener una batalla ahora, no estamos para eso, los guerreros no están listos.
—Por eso lo dejaste entrar —comentó Collin —. Es peligroso que esté aquí.
—Envié algunos rastreadores a verificar los lím