Eso consiguió captar toda la atención de Graham.
—¿De qué estás hablando? —se levantó enseguida y tomó la hoja que Collin tenía en la mano.
—Te estoy diciendo que Lyn renunció.
Graham reconoció la escritura desde la primera línea, la firma, la fecha, cada palabra estaba escrita con la pulcritud que siempre caracterizaba a Lyn.
Mientras leía, su expresión se endureció.
—Esta mañana salió de la casa —continuó Collin con una voz más baja—. Dijo que renunciaba como administradora. También dijo que