Mundo ficciónIniciar sesiónAl escuchar esas dos simples palabras que transmitían mucho, los ojos de Angeline se desbordaron en lágrimas, un sollozo que anudaba su garganta se desató y la hizo romper en llanto. Un llanto doloroso e incrédulo de qué un hombre bañado en poder le confesase su amor.
Angeline estaba dispuesta a entregarse a él cuántas veces fuera necesario, aunque él no le correspondiera, porque lo amaba. Se había dado cuenta







