Mundo ficciónIniciar sesiónUna negra oscuridad, minúsculos girones de colores bailaban frente a sus ojos, los cuales le pesaban para abrir. Angelina se dio la vuelta en el duro y tibio colchón bajo su cuerpo, tomó la manta por la punta para cubrirse el rostro de la tenue luz del sol que se filtraba por la única ventana del lugar y la cual le empezó a incomodar la vista, un asqueroso, pero leve olor a humedad y moho le golpeó en la nariz.
Domingo.
No era necesario despertar temprano.
Podía perman







