Mundo de ficçãoIniciar sessãoRaisa estaba iracunda, el coraje le hacía hervir la sangre ante la forma tan humillante como Boris la trató.
—¡Suéltame maldito idiota! tu tampoco eres alguien para tocarme.
Raisa forcejeaba con Christopher, quien la sujetaba fuertemente evitando que tocará a su amigo.
Cuando Christopher estuvo seguro de que Boris, estaba fuera de su alcance, soltó a la mujer.
—Sabes perfectamente que no le gusta que las mu







