Seguíamos en el hotel. Anoche fue increíble, y me siento un joven iniciando en el sexo. Porque no nos podíamos quedarnos con las manos quietas, y pienso que ella se encuentra igual, porque quien despierte primero era para iniciar una caricia y de ahí se revivía la pasión. Eran las siete de la mañana y la veía dormir, a las tres ella comenzó y termínanos demasiados cansados.
Ahora no había un solo lugar de su cuerpo donde no haya estado y en una semana será mi esposa. —Me parece un sueño y temo