Por un segundo nos quedamos callados.
—Eso es lo que crees, tú no batallaste por tres años para poder ser aceptado como novio, ¡te esperó! Por todo ese tiempo te envidié, para mí no era común ver a una mujer, amar sin interés, estaba rodeado de vividoras, —el corazón se me revolvió—. Te seré muy franco David, con el tiempo logré enamorar a Blanca, ella logró amarme, pero no creo que igual a ti.
» Siento que ocultó su pasado, lo hizo el mismo día en que se entregó a mí por primera vez, he supues