C71: No es amor, es pura obsesión y control.
Alister sintió cómo la ira se apoderaba de él al escuchar la burla en el tono de Norman cuando dijo que Samira se le había perdido. La sangre le hervía al pensar que ella, en su desesperación, había buscado ayuda precisamente a él. Pues claro, como eran amantes, no le sorprendió, pero sí lo enfadó.
—Escucha, no me importa en lo más mínimo lo que tú y Samira tengan —refunfuñó Alister—, pero ella tiene un deber conmigo. Ustedes dos son las peores basuras con las que me he cruzado y, si es por mí