C52: No irás a ninguna parte.
Samira estaba cada vez más ofuscada, pues no tenía idea de lo que Alister estaba hablando.
—Alfa, por favor, reacciona. No sé de qué hablas, nunca tuve ningún celular.
Alister sacó el celular roto de su bolsillo y se lo mostró.
—¿Y esto? ¿No lo reconoces? —acercó el móvil a su rostro.
Samira lo miró y negó con la cabeza.
—No, no lo reconozco. Eso no es mío...
—¡Por supuesto que es tuyo! —rugió Alister—. Estaba en tu habitación y vi todos los mensajes. ¡Planeabas destruir a mi Clan junto con Nor