C106: Tu amabilidad me repugna.
Samira sintió que el aire le faltaba cuando las palabras de Alister golpearon sus oídos: Norman había sido asesinado. Un escalofrío le recorrió la columna y por un momento todo a su alrededor se volvió borroso, como si el mundo se hubiera detenido. No podía procesarlo del todo. Aunque Norman le había causado un dolor inmenso, y aunque su relación había terminado en traición y destrucción, nunca había imaginado un desenlace así.
Sus ojos se llenaron de lágrimas involuntarias y su pecho se tensó