C103: Lo silenciaron.
Cuando Samira fue a su habitación, Alister suspiró profundamente, tratando de aliviar el peso que sentía en su pecho. Yimar regresó luego de realizar lo que su líder le había encomendado y Alister se acercó a éste.
—Veamos en qué estado quedó la prisión —indicó, a lo que el Beta asintió con la cabeza.
Los dos comenzaron a caminar y Alister iba al frente, atravesando el pasillo de piedra, mientras Yimar lo seguía de cerca. La atmósfera dentro de la prisión era pesada, invadida de un silencio s