Mundo ficciónIniciar sesiónPor la mañana, con los primeros rayos de sol iluminando su rostro, Alina abrió los ojos incómodos, sintiendo un peso sobre su cuerpo como una montaña.
Frunció el ceño al bajar la cabeza y vio una mano posesiva reposando en su pecho, mientras que su cuerpo entero estaba abrazado desde atrás, incluso con las piernas cruzadas entre las suyas.
La posición íntima era tan embarazosa que hacía que el corazón latiera y la cara se sonrojara. Aunque ya habían estado juntos dos vec







