Mundo ficciónIniciar sesiónEl suelo tembló de nuevo mientras las figuras detrás de Roland se acercaban. Mi pecho se tensó mientras las miraba, con mi agarre firme sobre la espada. Eran iguales a la primera: grandes, pesadas y difíciles de derribar. Y había más de una.
Por un momento, el miedo regresó. No tan fuerte como antes, pero suficiente para hacer que mis pensamientos se volvieran lentos. Apenas habíamos sobrevivido a una.







