76| Enfrentar.
Helene trató de dormir un rato, aferrada a la mano de Itsac que se negó rotundamente a irse a su habitación, pero los sueños regresaron, y el malestar que Helene sintió en el estómago cuando el piloto le dijo que no quería hijos se transformó en un cúmulo de sentimientos que la atormentaron en sueños de dolor miedo y calor, el calor que sintió cuando el avión explotó, el que quemó la piel de Brenda hasta los huesos.
Cuando despertó, estaba sudando y con el corazón acelerado, Itsac estaba en la