64| Pistas inesperadas.
— Mandaré a verificar la identidad del cadáver y no descansaré hasta que se demuestre o no si es Itsac — le dijo Toro a Helene y solo eso logró calmarla, solo esas palabras lograron contener la furia interna que se había apoderado de ella esa noche en el hospital cuando nadie le creyó que Itsac estaba vivo.
— ¿A dónde vas? — le preguntó su hermana Portia una hora más tarde cuando le dieron el alta y la descubrió tratando de salir sin que los demás la vieran.
— Debo buscar a Itsac, está vivo