60| Una explosión de avión.
Dos semanas pasaron después de la boda, y lo único que Helene podía afirmar con total seguridad era que amaba despertar desnuda y abrazada al cuerpo de Itsac.
La hacienda había sufrido bastantes daños con el atentado, pero Itsac había mandado a reconstruirla y cuando llegaron para pasar su noche de bodas, todo estaba hermoso y perfecto, de no ser por la decena de hombre de seguridad que rodeaban la casa y los drones pilotando por sobre el tejado.
Helene estiró las manos buscando el cuerpo d