54| Tensión de rubios.
Helene parpadeó un par de veces para ver si se le pasaba, pero la cama comenzó a dar vueltas bajo ella por un par de segundos, y luego como llegó, se fue.
— ¿Pasó algo? Te tensaste — le preguntó Itsac y se irguió para mirarla. Helene dejó la lata de cerveza en el suelo.
— Es que me dio mareo, pero debe ser por la cerveza — Itsac se puso pálido de repente.
— Acabe dentro de ti qué día y creeme, fue abundante — Helene se rio — ¿no estarás embarazada?
— ¡Cállate! — bromeo Helene — y no seas exa