48| Probarnos.
Helene apretó la mano de Itsac entre la suya. El piso en donde estaban contaba con una habitación linda, con ventanas grandes que daba a la ciudad desde donde se podía ver la luna llena sobre el mar y una brisa fresca entraba por la ventana.
Cuando Helene se detuvo frente la cama, el pecho de Itsac chocó con sus espalda y le dio un beso en el cuello. La cama estaba llena de pétalos, sobre una manta de franela suave, velas y aromas y Helene se recostó en el pecho del hombre, sus manos rodearon