12| La visita sorpresa de Oliver.
Dentro del auto, se formó un silencio que Helene creyó sería incómodo, pero al final cada uno se perdió en sus propios pensamientos.
De reojo miró al mexicano, tenía la cara pálida por la pérdida de sangre, pero parecía extrañamente relajado, como si no hubiera pasado nada.
— ¿Cómo está tan normal? — le preguntó ella y él se encogió de hombros.
— Es solo un matrimonio por contrato, es como si estuviéramos en un libro de buenovela — pero Helene negó.
— Me refería al accidente.
Itsac lad