Itsac no esperó a que su tío lo invitara a entrar, él avanzó, lo tomó por el cuello de la camisa y lo sacudió con fuerza.
— ¡¿Esto es lo que querías?! — le gritó con rabia mientras lo sacudía — ¡eso es lo que querías! Joderme la vida, ahora me esposa tiene una orden de captura por tu culpa, maldito animal — Amadeus trató de zafarse de los brazos de su sobrino, pero el hombre era mucho más fuerte.
— no sé de qué estás hablando — Itsac lo empujó y el hombre cayó sentado en el suelo, luego el pil