Esa noche la paso Paula conmigo despues de venir de mi casa y arreglar a mi hija, no hizo falta que nadie me dijera nada, sabia perfectamente que habia tenido un aborto. Al día siguiente el médico entró en la habitación llevando un montón de papeles en sus manos.
—- Buenos días Valeria ¿cómo te encuentras hoy? —-- pregunto.
—- Estoy bien, quiero irme a casa doctor, creo que allí estaré mejor.--- conteste.
—- Muy bien, pues te mando a tu casa, pero quiero volver a verte en dos semanas, despues d