--- Dominik Müller ---
A la mañana siguiente, abro los ojos y ella aún está en mis brazos, es agradable sentir su calor, no sé qué va a decir de lo que pasó, sé que no crucé la línea, pero no sé qué vaya a pensar ella, lentamente me levanto, la cubro con una manta y al dejo dormir.
Rápidamente, saco la ropa que me voy a poner y abandono mi habitación, no sé qué me espera por la tarde, pero por lo que paso anoche, vale la pena.
Estoy en la cocina tomando un poco de café y perdido en las noticias,