--- Ana Teyssier ---
Siento que este lugar me sofoca, me asfixia, me mata lentamente, mi pecho me duele, ¡Maldita sea! Debería ser feliz, tengo un hombre bueno que me quiere, tengo todo lo que necesito aquí, él se desvive en atenciones hacia mí, lo único que pide a cambio es mi compañía y toda mi atención.
- “Ana, ¿Acaso esto no era lo que tantas veces le pedías a Dios?” – Me dice una voz interior.
- Sí, pero no así, no encerrada, me estoy muriendo lentamente, solo veo cómo las personas caminan