--- Mauro Jiménez ---
¡Maldita sea! ¡Maldita sea! ¡Lo sabía! ¡Demonios, sí que lo sabía! ¡Siempre estuve solo! Pero esa maldita Elena me va a pagar todas, así me llevé toda la maldita vida, esa idiota me va a pagar con creces lo que acaba de hacerme…
- Señor… Debemos irnos, aquí no es seguro, tal como se lo dije. Una vez que su hermana abrió la boca, Alexander lo comenzó a buscar por todos los medios.
Esta es nuestra última oportunidad para volver a México, de ahí ya nos podremos mover a donde