--- Dominik Müller ---
Luego de llegar al lugar donde el investigador me dijo que encontró el último rastro de Ana, al darme cuenta de que era la única pista y que solo me llevaba a un callejón sin salida.
Comencé a sentir que mi corazón latía con rapidez, comencé a tener dificultad para respirar, sentí cómo mi cuerpo se debilitaba, mi pecho dolía, como si algo lo oprimiera.
Supongo que debí haber asustado a la dueña de la última casa donde sé que vivió Ana hace ya 5 años. Ahora, luego de aquel