--- Ana Teyssier ---
De un momento a otro, voy al tocador y es ahí cuando lo miro, él también se da cuenta de mi presencia, me sonríe y, luego de unos minutos en los que espero poder entrar al tocador de chicas, llega.
- ¡Hola, Ana! – Dice Héctor mientras me besa en la mejilla.
Aquel beso debo decir que recorrió todo mi ser, mi piel sintió un escalofrío recorrerla. Lo miro y sonrió, para luego decir:
- ¡Hola, Héctor! ¿Cómo estás? ¡Qué coincidencia! - Digo en un tono alegre por verlo.
- ¡Vaya que